Este es el titular que se publicaba en el diario farodevigo.es, que como es natural reproducimos por el interés de nuestros lectores y que dice así: Los recortes de personal en autoescuelas de Vigo provocan una multiplicación de tareas en los empleados que permanecen en sus puestos de trabajo.
M. LÓPEZ La particular y profunda crisis que sufre el sector de las autoescuelas en Vigo no sólo ha cerrado y traspasado centros de enseñanza de la conducción. La acusada caída de alumnado -en torno a un 60% según la Asociación Provincial de Autoescuelas de Pontevedra- también ha conllevado una oleada de despidos de personal, que ha repercutido directamente en los empleados que se quedan. “Ya comenzaron las primeras rescisiones de contratos porque sobran trabajadores debido al descenso de demanda”, afirma el presidente del colectivo, Antonio Bugallo.
Paula Fernández es una de las monitoras “todoterreno” que desde hace dos meses ejerce de secretaria en una autoescuela y también de profesora, tanto de clases teóricas como prácticas. Ella lleva lo mejor que puede la multiplicación de tareas que ahora le toca asumir. “Imparto cuatro clases teóricas al día y el resto de mi jornada laboral estoy en la oficina, lo que también supone un apoyo para los alumnos que están haciendo test en la autoescuela”, relata la monitora.
¿Y las prácticas? Paula se sube a los coches de la autoescuela a las horas del mediodía, cuando el centro está cerrado, y también por las noches, al finalizar sus clases. “La verdad es que no tengo un horario fijo. Hay días de ocho, nueve o incluso diez horas. Es cierto que los que nos quedamos tenemos que trabajar más, pero por lo menos tenemos un empleo”, señala la profesora, quien destaca que su trabajo “no cansa y es cómodo”. “No requiere esfuerzos físicos”, añade.
El bagaje profesional de Paula como secretaria se extiende a lo largo de once años. Hace tres que decidió dedicarse a la docencia en el mismo sector y actualmente combina ambas tareas. “Soy una multifunción”, bromea. Aparte de impartir clases, ahora también proporciona todo tipo de información a los alumnos, corrige test, atiende el teléfono y tramita la documentación que se envía a Tráfico, entre otras labores.
Una lejana recuperación
La situación laboral de Paula Fernández no es excepcional en el sector de las autoescuelas viguesas. “Cada vez estamos peor; ahora ya no se renuevan contratos y sólo se cuenta con el personal imprescindible; estamos aguantando con el menor número de personas posible”, lamenta el presidente de la asociación provincial, Antonio Bugallo, quien se muestra pesimista y augura que sólo resistirán a este profundo bache económico las empresas más fuertes.



